sábado, 20 de enero de 2018

Por el perdón en todas tus relaciones, parte III

Por el perdón en todas tus relaciones

(MITAKUYE OYASIN)  parte III


Un Curso De Milagros va en esta dirección, dice que somos UNO, UNO en Puro Espíritu o Dios, que son sinónimos. Una de las cosas que tiene UCDM es su propia definición de algunos términos que estamos acostumbrados a usar de otra forma, por lo que es conveniente revisar dichas definiciones al estudiar UCDM y compararlas con las definiciones que uno mismo tiene de esos conceptos desde una óptica externa al curso.
Jugando con las palabras, en el momento en el que de la unidad se produce la aparente separación y la individualidad, se crea la dualidad, así pasamos de la unidad a la dualidad, el bien y el mal. Lo cual crea en la mente dos sistemas de pensamiento: uno que se basa en el miedo, la culpa y la separación (que se conoce en el curso como “ego” o “mente incorrecta”); y el otro, totalmente opuesto, que se basa en la inocencia, el amor y la unidad (que se le conoce como Espíritu Santo o “mente correcta”). De este último nos hemos olvidado, como la gota que se olvida de quién es al caer en el papel y, como hemos visto antes, inconscientemente nos regimos por el sistema de pensamiento del “ego”, que se basa en el miedo y en que todo gire en torno a él: miedo a que no me den trabajo, miedo a que no tenga dinero, miedo a que mi mujer me deje, miedo a que mi hijo se muera, miedo a que mi hijo sea tonto, miedo a que mi hijo sea listo, miedo a que no me quieran, miedo a caer enfermo, miedo a que mi equipo pierda el partido, miedo al amor, miedo a suspender un examen, o a que me rechacen… yo que sé, a cualquier cosa importante o absurda, a cualquier cosa que se nos ocurra; y da igual que sea un miedo profundo o una leve molestia, si existe, estás en la mente incorrecta, pues la paz que proviene de la unidad, del amor y de la inocencia es absoluta. La paz del espíritu es inquebrantable, cualquier mínima sensación de incomodidad viene del ego, de la separación: miedo, culpa, juicio, lucha, razón… Pero tenemos que vivir y convivir, y en el día a día ¿cómo no vamos a usar la razón? En La Desaparición del Universo leemos: “Cuando el Curso habla de no juzgar a tu hermano, se refiere a que no le condenes. Obviamente, tienes que emitir juicios hasta para cruzar la calle. No estamos hablando de abandonar ese tipo de juicio. Sin él, no podrías siquiera salir de la cama por la mañana. El Curso no va en contra del sentido común. Juzga las ideas pero no a las personas. Y a continuación, acepta las ideas verdaderas”.
Esta presentación tiene un título: “Del miedo al amor, a través del perdón”. Como hemos visto con las meditaciones, nuestro inconsciente rige nuestra actitud y condiciona nuestra vida desde el miedo y la culpa. Para pasar del sistema de pensamiento basado en el miedo, al sistema de pensamiento basado en el amor, según Un Curso de Milagros, la herramienta a utilizar es el perdón. El curso en sí, lo que hace básicamente es, a través de unos ejercicios mentales, cambiar de un sistema de pensamiento basado en el miedo a otro basado en el amor, con los innumerables beneficios que esto conlleva. Entonces tenemos dos sistemas de pensamiento y dos tipos de perdón. El perdón del ego se basa en su supervivencia y tiene su origen en el miedo, la culpa y la separación; su práctica nos mantiene en el miedo de por vida. Este tipo de perdón es algo así: “Tú (o quien sea) lo has hecho mal, pero yo te perdono”. Esto sólo consigue que las creencias sobre la separación sigan reciclándose en nuestra mente inconsciente. En realidad, esto no es perdón. El tipo de sistema de pensamiento del ego se basa en la dualidad.
Al perdón que te lleva a la paz absoluta y permanente se le conoce como el Verdadero Perdón, y es un perdón que reconoce el amor, la inocencia y la unidad, que es la base del sistema de pensamiento del Espíritu Santo, el cual te llevará a lo que se conoce como “la no dualidad pura”, y a recordar la verdad acerca de ti. Para UCDM nuestra verdad reside en Puro Espíritu o Dios, los cuales, como dijimos antes, son sinónimos. La palabra “Dios” suele generar rechazo o resistencias por el concepto transmitido por la iglesia. UCDM tiene su propio concepto: “Dios es sólo amor, y si esto genera resistencia o rechazo, es porque es el miedo del ego el que se está manifestando”.
Como dice La Desaparición del Universo: “El estado de casi todo el mundo es el de dualismo. Existen dos mundos y ambos son verdad: el mundo de Dios y el mundo del hombre. Dios está afuera y separado del hombre. Hay un sujeto (tú) y un objeto (todo lo demás). Esta actitud ha quedado bien expresada en el modelo de la física newtoniana. Hay una creencia en el bien y el mal. Necesariamente, la actitud hacia Dios que acompaña esta actitud de aprendizaje es que Él está en alguna parte fuera de ti. Ahí estás tú y Dios, aparentemente separados el uno del otro. Tu mente dividida ha asignado inconscientemente a Dios las mismas cualidades que posee tu mente aparentemente separada. Así Dios y los mensajes que parecen venir de Él se hallan en conflicto. Por eso se considera que Dios es al mismo tiempo compasivo e iracundo. Es al mismo tiempo amoroso y un asesino, dependiendo, al parecer, de su estado de ánimo. Ésta puede ser una buena descripción del conflicto de la mente dualista, pero no es una descripción de Dios.
Si uno quiere experimentar el amor de Dios, las enseñanzas del dualismo deben llevar progresivamente a las enseñanzas y prácticas en último término del “no dualismo puro”.
La física newtoniana mantenía que los objetos eran reales, que estaban fuera de ti y llevaban una existencia separada. La física cuántica demuestra que esto no es cierto. El universo no es lo que supones que es; cada una de las cosas que parece existir es en realidad pensamiento inseparable. A nivel subatómico ni siquiera puedes observar algo sin producir un cambio en ello. Todo está en tu mente, incluido tu cuerpo. La mente que lo está pensando todo es una sola mente y esa mente está completamente fuera del tiempo y del espacio. Lo que no ha enseñado casi ninguna disciplina filosófica, salvo una, es una verdad raras veces aceptada: el hecho de que esta mente, en sí misma, también es una ilusión.

El “no dualismo puro” reconoce que cualquier cosa que venga de Dios debe ser exactamente como Él. Dios no podría crear nada que no fuera perfecto porque, de otro modo, él no sería perfecto. Si Dios es eterno y perfecto, entonces, por definición, cualquier cosa que cree tiene que ser eterna y perfecta. Evidentemente no hay nada en este mundo que sea perfecto y eterno, la conclusión es lógica: Dios no creó este mundo. Dios es Amor perfecto y no es nada más”. 

Continuará........


Julio Martín Segura

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