lunes, 22 de enero de 2018

Por el perdón en todas tus relaciones, ultima parte

Por el perdón en todas tus relaciones

(MITAKUYE OYASIN)
Ultima parte


La gran enseñanza de UCDM es el Verdadero Perdón, que es el perdón que en un sentido cuántico “deshace” el ego, restaurando la verdad en tu mente. UCDM habla así acerca de él: “Mediante tu perdón vuelves a recordar la verdad acerca de ti. En tu perdón reside tu salvación. El perdón reconoce que lo que pensaste que tu hermano te había hecho, en realidad nunca ocurrió. El perdón no perdona pecados, otorgándoles así realidad. Simplemente ve que no hubo pecado. Y desde este punto de vista todos tus pecados quedan perdonados”. Y como dice en el libro Tu Realidad Inmortal: “Si no hay mundo, entonces no hay nada que perdonar, y reconocer este hecho en los eventos, situaciones y personas que ves, es verdadero perdón, porque ahora no estás perdonando a la gente por cosas que han hecho realmente, estás reconociendo que en realidad no han hecho nada. De modo que te estás perdonando por soñarlos. Esta distinción es vital. Sin ella, estás practicando el antiguo tipo de perdón, que no puede deshacer el ego, te estás uniendo al sistema de pensamiento del ego y, por lo tanto, encadenándote de por vida al ciclo de sufrimiento y culpa a través de la razón y el ataque. Recuerda: el mundo que ves no es más que una ilusión de un mundo, forma parte de la percepción y del sistema de pensamiento del ego. Dios no lo creó, pues lo que Él crea debe ser tan eterno como Él”.
Así que presta atención, pues el ego quiere que busques fuera de ti para que así nunca halles la respuesta, nunca halles la felicidad y sigas eternamente buscando sin hallar. No debes caer en el tipo de perdón del ego, que es la forma ineficaz y tradicional de perdonar a los demás que predomina en el mundo. UCDM dice: “El plan del ego para la salvación se basa en abrigar resentimientos”. Mantiene que, si tal persona actuara o hablara de otra manera, o si tal o cual acontecimiento o circunstancia externa cambiase, tú te salvarías. De este modo, la fuente de la salvación se percibe constantemente como algo externo a ti. Cada resentimiento que abrigas es una declaración y una aseveración en la que crees, que reza así: “Si esto fuese diferente, yo me salvaría”. El cambio de mentalidad necesario para la salvación, por lo tanto, se lo exiges a todo el mundo y a todas las cosas excepto a ti mismo.
El papel de tu mente en este plan consiste en determinar qué es lo que tiene que cambiar (a excepción de ella misma) para que tú te puedas salvar. De acuerdo con este plan demente, cualquier cosa que se perciba como una fuente de salvación es aceptable, siempre y cuando no sea eficaz. Eso garantiza que la infructuosa búsqueda continúe, pues se mantiene viva la ilusión de que, si bien esta posibilidad siempre ha fallado, aún hay motivo para pensar que podemos hallar lo que buscamos en otra parte y en otras cosas. Puede que otra persona nos resulte mejor o que otra situación tal vez nos brinde éxito. Tal es el plan del ego para tu salvación. La doctrina básica del ego reza: “Busca, pero no halles. Pues, ¿qué mejor garantía puede haber de que no hallarás la salvación, que canalizar todos tus esfuerzos fuera de ti buscándola donde no está?”.
UCDM te dice: “No busques fuera de ti mismo. ¿Preferirías tener razón a ser feliz? Alégrate de que se te diga dónde reside la felicidad y no la sigas buscando por más tiempo en ningún otro lugar, pues buscarás en vano. Mas se te ha concedido conocer la verdad y saber que no la debes buscar fuera de ti mismo”.
Llevamos como una hora hablando del perdón y de Un Curso De Milagros, pero aquí nadie ha hablado de milagros; y si es un curso de milagros: ¿Dónde están los milagros? ¿Qué es un milagro? En este curso la definición de milagro no tiene nada que ver con resucitar muertos ni convertir el agua en vino; en este curso, un milagro es cuando alguien, aunque sea por un instante, deja de ver a través del miedo para ver desde el amor. Un milagro es la aplicación del verdadero perdón. Como dice exactamente en el texto: “Los milagros son parte de una cadena eslabonada de perdón que, una vez completada, es la Expiación. La Expiación opera todo el tiempo y en todas las dimensiones del tiempo. Los milagros representan tu liberación del miedo. “Expiar” significa “des-hacer”. Deshacer el miedo es un aspecto esencial del poder expiatorio de los milagros”.
Aquí, en la sala, hay alguna persona que me conoce un poco, y sabe que yo siento especial simpatía y cariño hacia los nativos norteamericanos, su tradición y espiritualidad, más en concreto hacia el pueblo Lakota, aunque la verdad es que no sé mucho acerca de ellos. Una de las cosas que dice esta gente en sus ceremonias es: “Mitakuye Oyasin”, es como un rezo por la relaciones, significaría algo así como “por todas mis relaciones”. Mitákuye Oyásin representa la convivencia pacífica e inteligente entre la gente, los seres y la naturaleza. “Dios” y “Gran Espíritu” son lo mismo, lo único distinto son los nombres. Creo que tenían un conocimiento bastante amplio acerca de lo que es la unidad y lo que significa estar en paz, y estar en paz, para ellos significaba tener una relaciones sanas con los demás, santas y perdonadas.
Como dice en La Desaparición del Universo: “En este mundo, incluso en la unión sigue habiendo separación. Para producir esto, el ego creó las relaciones especiales. La dualidad viene acompañada por el amor especial y el odio especial. Ahora el amor es selectivo más que omniabarcante, por eso, en realidad no es amor, aunque pasa por serlo. Cuando pareces entrar en encarnación, eres inmediatamente parte de algún tipo de familia, lo que significa que no eres parte de otras familias: clases económicas, culturas, grupos étnicos y países, partidos políticos, equipos de fútbol o fan de grupos de música. Ya eres, en muchos sentidos, diferente de los demás. Incluso existe la competencia entre familias, partes de familias e individuos dentro de las familias. Lo cual es extensible a cualquier aspecto de esta aparente vida. El ego ha dispuesto a las personas y grupos unos contra otros a lo largo de todo su guión de la Historia del Universo, garantizando que la escenificación de la separación y la proyección de la culpabilidad inconsciente se lleve a cabo de múltiples modos en las relaciones individuales”.
Siempre se trata de librarnos de la culpabilidad inconsciente y para ello, antes o después, la cosa termina volviendo al perdón de las relaciones. Como dice en Tu Realidad Inmortal:  
“No importa con quién sea ni de que tipo de relación se trate. Ya sea de amor especial o de odio especial. Aunque la relación parezca ser mala y las cosas sean terribles al nivel de la forma, no importa. Una relación exitosa es aquella en la que estás perdonando o has perdonado a la otra persona. Esto es todo lo que hace falta para poder transformarla en una relación santa... El más santo de todos los lugares de La Tierra es aquel donde un viejo odio se ha convertido en un perdón presente”. Así que perdona, pues en todas tus relaciones, cuando perdonas a los demás, en realidad eres tú quien está siendo perdonado. Porque sólo te juzgas a ti mismo y sólo te perdonas a ti mismo. Al perdonar al otro, estás perdonando tu propio juicio proyectado fuera. El único modo de perdonar lo que está dentro es perdonar lo que parece estar fuera y sólo la práctica del verdadero perdón te traerá la paz y la felicidad de verdad.
Y la aplicación del verdadero perdón, como dice La Desaparición del Universo, consta de tres pasos:
1º Recuerda que estás soñando, eres el autor del sueño y has hecho que los personajes actúen fuera de ti para poder ver tu culpabilidad inconsciente fuera de ti; si recuerdas que estás soñando, entonces ahí fuera no hay nada más que una proyección.
2º Cuando ya eres tú la causa y no el efecto, perdona tanto a tus imágenes proyectadas como a ti mismo por haberlas soñado. Recuerda: tal como le veas a él, te verás a ti mismo.  
3º Confía en el Espíritu Santo y elige su fuerza, su sistema de pensamiento.
Como leemos en La Desaparición del Universo: “No tienes que tratar de ser amoroso. Si perdonas, el amor se revela de manera natural, porque amor es lo que eres. Aunque hayas sido insultado, golpeado o engañado, y te duela, si estás dispuesto a perdonar, el dolor no dura ni la mitad del tiempo. ¡Sólo por eso merecería la pena practicar el perdón que el Curso ofrece!”.
Por el perdón de todas tus relaciones.

Mitakuye Oyasin.

Fin

Julio Martín Segura

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